lunes, 5 de septiembre de 2011

“El Delirio y Los Sueños En La “Gradiva” de Jensen”.

En 1903 Wilhem Jensen  publicó su novela “La Gradiva”, En 1907, Freud publicó “El Delirio y Los Sueños En La “Gradiva” de Jensen”

Freud sostenía que el creador necesitaba información acerca de la influencia del erotismo, o de la represión en las personas.  Freud compara el trabajo psicoanalítico con la creación de los poetas.

 “Lo que sucede es que, tanto él como nosotros, hemos laborado con un mismo material, aunque empleando métodos diferentes, y la coincidencia de resultados es prueba de que los dos hemos trabajado con acierto. Nuestro procedimiento consiste en la observación de los procesos  psíquicos anormales de los demás, con objeto de adivinar y exponer las reglas a que aquellos obedecen. El poeta procede de manera distinta: dirige su atención a lo inconsciente de su propio psiquismo, espía las posibilidades de desarrollo de tales elementos y les permite llegar a la expresión estética en lugar de reprimirlos por medio de la critica consciente. De este modo descubre en sí mismo lo que nosotros aprendemos en otros, esto es, las leyes a que la actividad de lo inconsciente tiene que obedecer; pero no necesita exponer estas leyes, ni siquiera darse cuenta perfecta de ellas, sino que por el efecto de la tolerancia de su pensamiento pasan las mismas a formar parte de su creación estética”[1](Freud, 1907).

En el  análisis de la Gradiva a través  de la historia de un joven arqueólogo, Norbert Hanold que descubre  en un museo de Roma una figura en bajo relieve la que le despierta un gran interés constituye para  Freud  el hecho psicológico fundamental” ya que esta figura no parecía:  “desde el punto de vista científico de su disciplina justificara una especial atención»./ «No conseguía explicarse lo que en él le había interesado; sólo sabía que desde el primer momento se había sentido dominado por una intensa atracción que el tiempo no lograba debilitar».
Al tiempo después el protagonista es transportado en sueños a la antigua Pompeya, y reviviendo el año 79 en que se produjo la erupción del Vesubio, el soñante entonces visualiza Gradiva. Al despertar entra en un delirio que lo moviliza a Pompeya donde conoce a Zoe Bertgang, la que tiene un extraordinario parecido con la Gravida arqueológica. La obra de Jensen Para Freud “constituye un estudio psiquiátrico en el que se nos muestra hasta qué punto puede llegar nuestra comprensión de la vida psíquica, y al mismo tiempo, una especie de historial clínico que parece destinado a la demostración de determinadas teorías fundamentales de la psicología médica.”. Aunque para Freud la obra poética no puede reducirse solo a una mirada desde lo patológico, como lo explica en este mismo texto, son los mismos poetas los que dejan esta puerta abierta en sus descripciones sobre la vida psíquica de sus personajes. Para Freud  las obras pueden tener un alto valor estético y literario y además permitir el estudio psicoanalítico.
En el texto escrito por Freud explica el delirio de Hanold explica freud es un estado  patológico que tiene síntomas anímicos y no afecta de inmediato el soma y se caracteriza por el hecho de que en él adquieren las «fantasías» el supremo dominio, afectando sus actos. Hace analogías con una amiga de la infancia del protagonista , que queda en su memoria emocional conectándose estos recuerdos con el bajo relieve de pompeya, generando una especie de fetichismo en Hanold quien a tenido un prolongado “apartamiento “ de las mujeres  generando en este una predisposición a la perturbación anímica.
Cuando. Norbert Hanold, contempla  la figura del bajo relieve le moviliza afectos relacionados con recuerdos reprimidos de su relación con Zoe, tales afectos  permanecen en el inconsciente del protagonista. La figura en relieve despierta en Hanold un dormido erotismo que entra en conflicto con la fuerza represora que dirige el psiquismo de este, surgiendo el delirio externamente.
Freud analiza los sueños del protagonista, entendiendo que son deseos presentados como realizados que en la Gradiva da se establecen por «restos diurnos», es decir en palabras de freud
“pensamientos que la actividad psíquica despierta ha dejado flotantes y sin una determinada solución en el día anterior al sueño.”

El sueño de Norbert Hans se produce por el deseo de la arqueología, como búsqueda de orígenes en pompeya, ,  un deseo erótico postergado y  oculto tras su actividad arqueológica. Este e texto da cuenta de como los restos diurnos impulsan la a  realidad inconsciente de emerger por medio del sueño. Mostrando la determinación del inconsciente en todo sentido y como los deseos emergen desde de múltiples formas.

lhttp://suenhos-integracinyanalisis-arte.blogspot.com/2010/09/el-delirio-y-los-suenos-en-la-gradiva.html
[1] 12. Freud S  El Delirio y Los Sueños en la “Gradiva” de W.Jensen  p. 195. En Psicoanálisis Del Arte. Alianza Editorial. Madrid, 1979.

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