viernes, 25 de diciembre de 2015

Taller integrado de Arte , expresión creadora padres e hijos

La presencia de los padres y adultos cuidadores es irreemplazable.

La calidad de este vínculo entrega seguridad y estabilidad en la vida de todo ser humano.


Este taller facilita una comunicación creativa, amorosa por medio d e la experiencia del arte.
Comparte con tu hijo

"El regalo más valioso que podemos ofrecer a otros es nuestra presencia". 


Thich Nhat Hanh




El arte es jugar y "el juego es por sí mismo una terapia". (Winnicott, D.W.).

El arte  es la zona media entre tu subjetividad y la de otros .Un lugar en que confluyen mundos compartidos .Este es un lugar de juego, recreación y generación.

Para Winnicott este espacio compartido es  potencial crecemos, nos desarrollamos y experimentamos .Para eso es necesario un lugar de confianza y seguridad .Esto nos permite liberarnos y expresarnos con libertad y sin sentirnos juzgados ni evaluados. Cuando liberamos desatamos nudos que bloquean nuestro   fluir y discurrir en la experiencia de estar, ser.

"Para dominar lo que está afuera hace falta hacer cosas, no sólo pensar y desear, y hacer cosas lleva tiempo. Jugar es hacer " (Winnicott, D.W)


Información General

​La Sesión única de dos y media horas , incluye materiales y tiene un costo de   $20.000
​ (por la dupla osea ambos adulto y niño ).
Se realizaran dos talleres  : Sábado  9  y domingo 10 de enero del 2016 de 10.30  a ​13.00 .
Es necesario la inscripción previa (eso nos permite funcionar )

Inscripciones 

Fono celular: 09-54097223



miércoles, 18 de noviembre de 2015

Talleres Terapéuticos. Expresiones Creativas.


Sus fundamentos se encuentran en el análisis de los contenidos internos  que explican nuestras inquietudes, ansiedades y deseos.
La idea es encontrar recursos que nos permitan reencontrarnos y reunirnos en una identidad integrada.
Trabajamos con el cuerpo, la mente el alma, nuestra historia personal, y los registros colectivos.
Vemos lo que está en nosotros y ponemos lo que somos en el arte, desde ahí elaboramos nuevas formas de ver y en el discurso del lenguaje silencioso instauran una nueva forma de vivir.




El arte como terapia en esta  línea  trabaja con  el contacto con la materia, con arcillas , tintas , colores .Y al expresamos damos cuenta de la particular  forma de cada uno , al abordar las experiencias y  contactarse  con el mundo de relaciones .
La pintura permite ver las diferencias de claro oscuro, entender que entre la polaridad extrema hay matices, es solo observar la luz de un rayo en la hoja de un árbol, hay miles de tintes en la tela verde que se mueve al viento cambiando según la luz y los suspiros de la mañana.

Nuestro espacio es un lugar de confianza , donde estamos protegido del stress y los apremios de la vida ,nuestro grupo es la tribu ,que en el pacto implícito nos protegen ..Desde aquí aprendemos unos de los otros …y nos abrimos a una nueva experiencia .




MIro."Dancer "

viernes, 13 de noviembre de 2015

acerca del dibujo y el dibujo , la expresión


Dejar que surja eso autentico expresivo , genuino que nos hace ser...

"A través del dibujo (sin preocuparte de si está bien o mal, de si sabes dibujar o no), muestras algo muy tuyo, muy de tu interior. Algo compartido por todos los seres humanos........
..........Esa Expresión que fluye de nosotros cuando no tenemos en frente ni ni maestro ni juez es, repito continuamente porque lo confirmo en cada encuentro, un sistema autónomo, estructurado, universal.............
.......................Y, muy importante: no perdemos nuestro poder de expresarnos con el tiempo o la edad. Lo ocultamos, sí, pero podemos dejarlo salir...............................

................Para adquirir una autonomía positiva. Dibujar, trazar, pintar como un juego natural que surge de nuestras entrañas. Si jugamos a reencontrar nuestro dibujo, acabaremos por reafirmarnos a nosotros mismos. Y a hacerlo en una relación con los otros perfectamente equilibrada,............"Arno Stern
(extraído  ARNO STERN EL HOMBRE QUE CONFIRMA LA EXISTENCIA DE LA MEMORIA ORGÁNICA CHARLA EN DONOSTIA)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Arte en la terapia

Formato solo para niños 


Cada niño posee capacidades distintas,(existen inteligencias múltiples )
Algunos se salen definitivamente de los parámetros establecidos y eligen un camino diferente para crecer y aprender .
Y muchos son estigmatizados por esto .Definitivamente tienen un desarrollo atípico , diferente al común ; eso podría darles dificultades en el mundo de los típicos y o neuróticos....



El funcionar con un "método " o formato estricto , inmodificable; como lo vemos en las instituciones sea   el colegio , la psicología y  formación que  para la en la vida.
"Cuando se conoce La Formulación, se sabe que el niño no dibuja para comunicar. No dibuja para mostrarnos algo, dibuja para construir un mundo que es suyo, libre de cualquier intrusión. Y cualquier intrusión sería la destrucción de ese mundo." Arno Stern




La idea es desarrollar un manera  , a través de descubrimiento de la propia expresión. Del hacer , pensar , hacer , sentir  y experimentar .
Los niños por medio de atreverse a la aventura de aprender , logran hablar , caminar  se atreven a caminar aun  cuando se caen muchas veces , levantándose del suelo e intentando nuevamente hasta lograr desplazarse con seguridad .El estimulo que le entregan sus padres es fundamental para que sigan adelante .
Un niño que se anima a descubrirse , crece y logra   construir muchas dimensiones posibles de si mismo .

La flexibilidad creativa es inteligencia y apertura a nuevas  posibilidades ..

El arte es un fabuloso medio de desarrollo y aprendizaje , estimula la capacidad de resolver situaciones , problemáticas y construir estados de inter- subjetividad , es decir contacto entre mundos internos , es un lugar de dialogo y apertura a lo nuevo.



Talleres  Integrados padre /madre /hijo
 (consulta 54097223 )

martes, 3 de noviembre de 2015

“Podemos considerar que existe una capacidad creadora básica y general asimilable a las condiciones primigenias del funcionamiento psíquico en su diferenciación continuamente renovada entre caos y cosmos, capacidad de crearse antinarcisísticamente, distinta de la creación cobijada por la sociedad en las artes y las ciencias.”(MEREA E., 2002).








lunes, 28 de septiembre de 2015

Arte y terapia



El arte es un fabuloso medio para gestionar nuestras emociones :Al expresarnos  de manera libre y espontanea logramos equilibrar y regular  de  estados anímicos.
El arte es un soporte de la innata capacidad de expresión y simbolizan del ser humano , nos entrega un espacio auto-continente  (continente de si -mismo ) .

Tenemos una capacidad innata de manejar  afectos  y promover de  estabilidad y armonía.

Una persona regulada es capaz de Manejar conflictos de manera eficiente, gastar menos energía psíquica. Desarrollar conductas adaptativas que facilitan el  desarrollo y crecimiento emocional e intelectual y promueve el optimismo y los afectos saludables.







Gestionar angustias es fomentar estados de calma cuando es necesario y manejar la incertidumbre.
Una persona regulada es capaz de Manejar conflictos de manera eficiente, gastar menos energía psíquica. Desarrollar conductas adaptativas que facilitan el desarrollo y crecimiento emocional e intelectual y promueve el optimismo y los afectos saludables.








Fono celular: 09-54097223


jueves, 6 de agosto de 2015

Programa Intensivo de Equilibrio y Desarrollo de Habilidades Adaptativas

“Aceptar  que tenemos todo que, no necesitamos nada es el paso para introducir la mente/cuerpo  en el aquí y ahora e iniciar aquello que deseas. "






  
susana.perezhidalgo@gmail.com
Fono celular: 09-54097223

viernes, 31 de julio de 2015

sábado, 11 de julio de 2015

Mindfulness o Atención Plena Estrategias del Programa de Reducción de Es...

Comenzar a estar presente y consciente


"Queremos enseñar que la meditación .......es aprender a ver  y a vivir con las cosas tal como son". Jon Kabat-Zinn




“Escucha, ......forma es vacío, vacío es forma, la forma no es distinta del vacío, el vacío no difiere de la forma.   Lo mismo es con los pensamientos , creencias formaciones mentales,...."

sábado, 4 de julio de 2015

La imaginación y el arte en la infancia (Capítulo I Lev Semyónovich Vigotsky, 1934)

Llamamos tarea creadora a toda actividad humana generadora de algo nuevo.


La imaginación y el arte en la infancia
Capítulo I
ARTE E IMAGINACIÓN
Llamamos tarea creadora a toda actividad humana generadora de algo nuevo, ya se trate de reflejos de algún objeto del mundo exterior, ya de determinadas construcciones del cerebro o del sentimiento que viven y se manifiestan únicamente en el ser humano. Si observamos la conducta del hombre, toda su actividad, percibiremos fácilmente que en ella cabe distinguir dos tipos fundamentales de impulsos. Uno de ellos podría llamarse reproductor o reproductivo; que suele estar estrechamente vinculado con nuestra memoria, y su esencia radica en que el hombre reproduce o repite normas de conducta creadas y elaboradas previamente o revive rastros de antiguas impresiones. Cuando rememoro la casa donde pasé mi infancia o países lejanos que visité hace tiempo estoy recreando huellas de impresiones vividas en la infancia o durante esos viajes. Con la misma exactitud, cuando dibujamos del natural, escribimos o realizamos algo con arreglo a una imagen dada, no hacemos más que reproducir algo que tenemos delante, que ha sido asimilado o creado con anterioridad. Todos estos casos tienen de común que nuestra actividad no crea nada nuevo, limitándose fundamentalmente a repetir con mayor o menor exactitud algo ya existente.
Es sencillo comprender la gran importancia que tiene, para toda la vida del hombre, la conservación de su experiencia anterior, hasta que punto eso le ayuda a conocer el mundo que le rodea, creando y promoviendo hábitos permanentes que se repiten en circunstancias idénticas.
Principio orgánico de esta actividad reproductora o memorizadora es la plasticidad de nuestra sustancia nerviosa, entendiendo por plasticidad la propiedad de una sustancia para adaptarse y conservar las huellas de sus cambios. Desde esta perspectiva, diremos que, la cera es más plástica que el agua o que el hierro, porque se adapta a los cambios mejor que el hierro y conserva mejor que el agua la huella de estos cambios. Sólo ambas propiedades, en su conjunto, crean la plasticidad de nuestra sustancia nerviosa. Nuestro cerebro y nuestros nervios, poseedores de enorme plasticidad, transforman fácilmente su finísima estructura bajo la influencia de diversas presiones, manteniendo la huella de estas modificaciones si las presiones son suficientemente fuertes o se repiten con suficiente frecuencia. Sucede en el cerebro algo parecido a lo que pasa en una hoja de papel si la doblamos por la mitad: en el lugar del doblez queda una raya como fruto del cambio realizado; raya que propicia la reiteración posterior de ese mismo cambio. Bastará con soplar el papel para que vuelva a doblarse por el mismo lugar en que quedó la huella.
Lo mismo ocurre con la huella dejada por una rueda sobre la tierra blanda; se forma una vía que fija los cambios producidos por la rueda al pasar y que sirve para facilitar su paso en el futuro. De igual modo, las excitaciones fuertes o frecuentemente repetidas abren en nuestro cerebro senderos semejantes.
Resulta ser que nuestro cerebro constituye el órgano que conserva experiencias vividas y facilita su reiteración. Pero si su actividad sólo se limitara a conservar experiencias anteriores, el hombre sería un ser capaz de ajustarse a las condiciones establecidas del medio que le rodea. Cualquier cambio nuevo, inesperado, en ese medio ambiente que no se hubiese producido con anterioridad en la experiencia vivida no podría despertar en el hombre la debida reacción adaptadora. Junto a esta función mantenedora de experiencias pasadas, el cerebro posee otra función no menos importante.
Además de la actividad reproductora, es fácil advertir en la conducta del hombre otra actividad que combina y crea. Cuando imaginamos cuadros del futuro, por ejemplo, la vida humana en el socialismo, o cuando pensamos en episodios antiquísimos de la vida y la lucha del hombre prehistórico, no nos limitamos a reproducir impresiones vividas por nosotros mismos. No nos limitamos a vivificar huellas de pretéritas excitaciones llegadas a nuestro cerebro; en realidad nunca hemos visto nada de ese pasado ni de ese futuro, y sin embargo, podemos imaginarIo, podemos formarnos una idea, una imagen.
Toda actividad humana que no se limite a reproducir hechos o impresiones vividas, sino que cree nuevas imágenes, nuevas acciones, pertenece a esta segunda función creadora o combinadora. El cerebro no sólo es un órgano capaz de conservar o reproducir nuestras pasadas experiencias, sino que también es un órgano combinador, creador; capaz de reelaborar y crear con elementos de experiencias pasadas nuevas normas y planteamientos. Si la actividad del hombre se limitara a reproducir el pasado, él sería un ser vuelto exclusivamente hacia el ayer e incapaz de adaptarse al mañana diferente. Es precisamente la actividad creadora del hombre la que hace de él un ser proyectado hacia el futuro, un ser que contribuye a crear y que modifica su presente.
A esta actividad creadora del cerebro humano, basada en la combinación, la psicología la llama imaginación o fantasía, dando a estas palabras, imaginación y fantasía, un sentido distinto al que científicamente les corresponde. En su acepción vulgar, suele entenderse por imaginación o fantasía a lo irreal, a lo que no se ajusta a la realidad y que, por lo tanto, carece de un valor práctico serio. Pero, a fin de cuentas, la imaginación, como base de toda actividad creadora, se manifiesta por igual en todos los aspectos de la vida cultural haciendo posible la creación artística, científica y técnica. En este sentido, absolutamente todo lo que nos rodea y ha sido creado por la mano del hombre, todo el mundo de la cultura, a diferencia del mundo de la naturaleza, es producto de la imaginación y de la creación humana, basado en la imaginación.
Toda invención -dice Ribot (1)- grande o pequeña, antes de realizarse en la práctica y consolidarse, estuvo unida en la imaginación como una estructura erigida en la mente mediante nuevas combinaciones o correlaciones, (...) Se ignora quién hizo la gran mayoría de las invenciones; sólo se conocen unos pocos nombres de grandes inventores. La imaginación siempre queda, por supuesto, cualquiera que sea el modo como se presente: en personalidades aisladas o en la colectividad. Para que el arado, que no era al principio más que un simple trozo de madera con la punta endurecida al fuego, se convirtiese de tan simple instrumento manual en lo que es ahora después de una larga serie de cambios descritos en obras especiales ¿quién sabe cuánta imaginación se habrá volcado en ello? De modo análogo, la débil llama de la astilla de madera resinosa, burda antorcha primitiva, nos lleva a través de larga serie de inventos hasta la iluminación por gas y por electricidad. Todos los objetos de la vida diaria, sin excluir los más simples y habituales, viene a ser algo así como la imaginación cristalizada.
De ahí se desprende fácilmente que nuestra habitual representación de la creación no encuadra plenamente con el sentido científico de la palabra. Para el vulgo la creación es privativa de unos cuantos seres selectos, genios, talentos, autores de grandes obras de arte, de magnos descubrimientos científicos o de importantes perfeccionamientos tecnológicos. Reconocemos y distiguimos con facilidad la creación en la obra de Tolstoi, Edison o Darwin, pero nos inclinamos a admitir que esa creación no existe en la vida del hombre del pueblo.
Pero, como ya hemos dicho, semejante concepto es totalmente injusto. Un gran sabio ruso decía que: así como la electricidad se manifiesta y actúa no sólo en la magnificencia de la tempestad y en la cegadora chispa del rayo sino también en la lamparilla de una linterna de bolsillo; del mismo modo, existe creación no sólo allí donde se originan los acontecimientos históricos, sino también donde el ser humano imagina, combina, modifica y crea algo nuevo, por insignificante que esta novedad parezca al compararse con las realizaciones de los grandes genios. Si agregamos a esto la existencia de la creación colectiva, que agrupa todas esas aportaciones insignificantes de por sí, de la creación individual, comprenderemos cuán inmensa es la parte que de todo lo creado por el género humano corresponde precisamente a la creación anónima colectiva de inventores anónimos.
Desconocemos el nombre de los autores de la gran mayoría de los descubrimientos, como justamente advierte Ribot, y la comprensión científica de esta cuestión nos hace ver en la función creadora más bien una regla que una excepción. Es cierto que las cotas más elevadas de la creación son, hoy por hoy, sólo accesibles para un pequeño grupo de grandes genios de la humanidad, pero en la vida que nos rodea, cada día existen todas las premisas necesarias para crear; y, todo lo que excede del marco de la rutina encerrando siquiera una mínima partícula de novedad tiene su origen en el proceso creador del ser humano.
Entendiendo de este modo la creación, vemos fácilmente que los procesos creadores se advierten ya con toda su intensidad desde la más temprana infancia.
Entre las cuestiones más importantes de la psicología infantil y la pedagogía figura la de la capacidad creadora en los niños, la del fomento de esta capacidad y su importancia para el desarrollo general y de la madurez del niño. Desde la temprana infancia encontramos procesos creadores que se aprecian, sobre todo, en sus juegos. El niño que cabalga sobre un palo y se imagina que monta a caballo, la niña que juega con su muñeca creyéndose madre, niños que juegan a los ladrones, a los soldados, a los marineros. Todos ellos muestran en sus juegos ejemplos de la más auténtica y verdadera creación. Verdad es que, en sus juegos, reproducen mucho de lo que ven, pero bien sabido es el inmenso papel que pertenece a la imitación en los juegos infantiles. Son éstos, frecuentemente, un mero reflejo de lo que ven y escuchan de los mayores, pero dichos elementos de experiencia ajena no son nunca llevados por los niños a sus juegos como eran en la realidad. No se limitan en sus juegos a recordar experiencias vividas, sino que las reelaboran creadoramente, combinándolas entre sí y edificando con ellas nuevas realidades acordes con las aficiones y necesidades del propio niño. El afán que sienten de fantasear las cosas es reflejo de su actividad imaginativa, como en los juegos.
Cuenta Ribot que cuando un niño de tres años y medio vio a un hombre cojeando en la calle, dijo a su mamá:
-¡Mira mamá, qué pierna tiene ese pobre hombre!
Luego empieza a novelar: cabalgaba sobre un caballo de gran alzada, se cayó sobre un peñasco rompiéndose una pierna; hay que encontrar unos polvos para curarle.
En este caso se ve claramente la actividad combinada de la imaginación. Tenemos ante nosotros, una situación creada por el niño, todos los elementos de su fabulación, son conocidos por los niños de su experiencia anterior: de otro modo no los habría podido inventar; pero, la combinación de estos elementos constituye algo nuevo, creador, que pertenece al niño, sin que sea simplemente la repetición de cosas vistas u oídas. Esta habilidad de componer un edificio con esos elementos, de combinar lo antiguo con lo nuevo, sienta las bases de la creación.
Con toda razón muchos autores afirman que las raíces de esta combinación creadora pueden verse hasta en los juegos de los animales. El juego del animal es también, con frecuencia, producto de la imaginación dinámica. Sin embargo, estos embriones de imaginación creadora en los animales no pueden lograr, dadas las condiciones de su existencia, un desarrollo firme y estable; y, sólo el hombre ha podido elevar esta forma de actividad hasta su actual y verdadera dimensión.

La imaginación y el arte en la infancia
Capítulo I
Lev Semyónovich Vigotsky, 1934

jueves, 2 de julio de 2015

Programa individual Equilibrio y desarrollo de habilidades Adaptativas

Sesiones de terapia por medio del arte
Espacios terapéuticos





Aceptar esto es el primer paso para introducir la mente en el aquí y ahora.


Manejo equilibrado del stress , la ansiedad, frustración y malestar.


Se entrega: Materiales e información para práctica y personal.



Desarrollo: equilibrio, estabilidad.
susana.perezhidalgo@gmail.com
fono celular 09-54097223

miércoles, 24 de junio de 2015

Transiciones y Momentos de la vida Lugar de reencuentro y encuentro


Terapia del Arte 

Reencontrarse es   retomar pendientes y entregarse comprensión 


​... ....  ​
tu vida abre en cada momento una posibilidad nueva y  si  por distintas razones sientes que es necesario re-definir como seguir desde aquí para adelante.
​..​



En el transcurrir de nuestra vida, las experiencias implican en ocasiones rupturas, de situaciones anteriores y apertura a algo nuevo .Es necesario una oportunidad   de ​cierre ,​ apertura y conciencia de uno mismo. 


Buscamos 

Promover una apertura a sensibilizarse al  lenguaje del cuerpo / psiquis.
Ofrecer un espacio de acogida y aprendizaje de experiencias mutuas
Fomentar recursos personales y re orientar a logros personales.
Entregar un espacio de apertura  expresión y comprensión de uno mismo.



Beneficios:
Incrementar la capacidad de lograr estados conscientes y presentes.
Incorporar habilidades de manejo de estados de incomodidad, estimulando la regulación emocional.
 Facilitar la integración de señales del cuerpo y emociones ..
Abrir una   apertura a lo amoroso y el goce de vivir.
Estimular la capacidad reflexiva y creativa para enfrentar las experiencias desde nuevas perspectivas.









miércoles, 8 de abril de 2015

Abriremos un espacio de sensibilización, “desalienación corporal “(soltura, expresión y movimiento)


T
Una posibilidad de conectar Cuerpo/Mente , aprender a relajar y ampliar la capacidad de sentir .
susana.perezhidalgo@gmail.com  
Teléfono: 5 409 72 23





El Programa Experencial “Síntesis” tiene por objetivo  integrar nuestras distintas dimensiones en una experiencia reparadora  y orientada al cambio.


A partir de  ejercicios y dinámicas corporales que incluyen  focalización, reconocimiento de creencias personales y sensaciones del cuerpo, atención plena (mindfulnes), relajación  y arte terapia;  se busca incorporar la memoria emocional registrada en el cuerpo-psiquis.

Este programa que consta de 8 módulos, donde se abordarán los siguientes temas: Screening Corporal - Mitos y Creencias Personales - Compulsión y Autorregulación - Relaciones con Sentido – Auto empatía - Propósitos y Caminos – Cuerpo, Mente y Afectividad – Fantasías sin límites.

   Abriremos  un espacio de sensibilización, “desalienación corporal “(soltura, expresión y movimiento), fomentando una mayor comprensión de uno mismo

Beneficios:
         Incrementar la capacidad de lograr estados de relajación, un mayor manejo de la ansiedad y regulación del sueño.
                 Incorporación de habilidades que permitan manejar estados emocionales perturbadores y angustiantes,   .
                 Facilitar la integración de señales del cuerpo como un recurso de prevención.
                 Incrementar capacidad de detectar señales corporales, abriendo una  apertura a lo amoroso y el goce.
                 Estimular la capacidad reflexiva y creativa para enfrentar las experiencias desde nuevas perspectivas.

Informaciones:
       
Lunes : De  19:30 a 21: 30 hrs  .Inicio 27 de Abril de 2015

domingo, 5 de abril de 2015

Ese reconocimiento obligó a Xuá-Xuá a mirarse a sí misma y a verse sólo como una mujer, una madre, una de los dos: la obligó a identificarse e identificar a los otros.

"En efecto, sabemos que toda sensación es una comparación: podemos entender un sonido porque somos capaces de escuchar el silencio; sentimos los perfumes porque somos capaces de reconocer el mal olor. La primera sensación más clara que el niño tuvo fue oír. Lig-Lig-Lé era estimulado concretamente por el oído. Captaba perfectamente bien ciertos ritmos continuos, algunos sonidos periódicos y algunos ruidos aleatorios. Los latidos cardíacos de su madre y los de su propio corazón eran ritmos continuos, ritmos de base, que lo guiaban y le daban un soporte para integrar todos los demás ruidos y sonidos, así como en una orquesta el ritmo es esencial. Oía su sangre y la de su madre corriendo por sus venas como una música melodiosa, además de los inevitables ruidos gástricos y algunas voces provenientes del exterior. Sus primeras sensaciones fueron acústicas."





Una fábula china muy antigua -diez mil años antes del nacimiento de Cristo- cuenta la hermosa historia de Xuá-Xuá, la hembra prehumana que hizo el extraordinario descubrimiento del teatro. Según esa antigua fábula, fue una mujer, y no un hombre, quien hizo ese descubrimiento fundamental. Los hombres, a su vez, se apoderaron de ese arte maravilloso y, en algunas épocas, llegaron a excluir a las mujeres como actrices: eso fue lo que ocurrió en tiempos de Shakespeare, cuando eran muchachos quienes interpretaban a reinas y princesas. Peor aún, en las representaciones de las tragedias griegas, no se admitía a veces a las mujeres ni siquiera como espectadoras. Por ser el teatro un arte tan fuerte y poderoso, los hombres inventaron nuevas maneras de usar ese descubrimiento esencialmente femenino. Las mujeres inventaron el arte, y los hombres, la tramoya y los artificios: el edificio teatral, el escenario, el decorado, la dramaturgia, la interpretación, etc. Xuá-Xuá vivió hace varios miles de años, cuando las premuje-res y los prehombres aún vagaban por las montañas y los valles, a orillas de los ríos y los mares, por bosques y selvas, matando a otros animales para alimentarse, comiendo plantas y frutos, protegiéndose del frío, viviendo en cavernas. Eso fue mucho antes de Neandertal y Cromañón, antes del Homo sapiensy del Homo habilis, que ya eran casi humanos en la apariencia, en el tamaño del cerebro y en su inmensa crueldad. Esos seres prehumanos vivían en hordas para defenderse mejor de los demás animales, tan salvajes como ellos. Xuá-Xuá, que evidentemente no se llamaba así, no tenía ése ni ningún otro nombre, puesto que no se había inventado aún ningún lenguaje hablado o escrito, ni siquiera el protomundo, la primela primera 26 27 lengua humana, fuente de todas las demás. Xuá-Xuá era la hembra más hermosa de su horda y Li-Peng, tres años mayor, el más fuerte de los machos. Ellos se sentían atraídos mutuamente, les gustaba estar juntos, nadar juntos, trepar a los árboles juntos, olerse el uno al otro, lamerse, tocarse, abrazarse, practicar el sexo juntos, sin saber a ciencia cierta qué estaban haciendo. Era bueno estar uno al lado del otro. Juntos. Eran felices, tan felices como sólo dos prehumanos podían serlo. Un buen día, Xuá-Xuá sintió que su cuerpo se transformaba: su vientre crecía cada vez más, además de su elegancia. Se volvió tímida, le dio vergüenza lo que le pasaba con su cuerpo, y decidió evitar a LiPeng. Él no comprendía nada de lo que estaba pasando. Su Xuá-Xuá ya no era la Xuá-Xuá que amaba, ni en físico ni en temperamento. Los dos amantes se distanciaron. Xuá-Xuá prefirió quedarse sola, viendo cómo su vientre engordaba. Li-Peng, abandonado, decidió cazar otras hembras, pero sin la esperanza de encontrar a ninguna otra parecida a su primer amor. Triste destino cuando el primer amor es el más completo, el más pleno y total. Una noche, Xuá-Xuá sintió que su vientre se movía: cuando estaba a punto de dormirse, el vientre comenzó a balancearse de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, sin obedecer a su voluntad. Con el paso del tiempo, su vientre se hinchaba cada vez más y se sacudía, involuntario, por causa de los pequeños pies importunos. Li-Peng, desde lejos, observaba a Xuá-Xuá con tristeza y curiosidad. Lo observaba inmovilizado, como un sim ple y bien educado espectador de aquel comportamiento feme nino incomprensible. • Dentro del vientre de su madre, Lig-Lig-Lé -así se llamaba el niño, aun no teniendo ese nombre, ni ningún otro, porque no se había inventado ningún lenguaje (sea como fuere, se trata de una fábula china muy antigua, en la que siempre se permiten y son bienvenidas las libertades y licencias poéticas)-, Lig-Lig-Lé, estaba diciendo, crecía y se desarrollaba. No podía, sin embargo, distinguir los límites de su propio cuerpo: ¿sería la superficie de su piel el límite de su cuerpo, que flotaba en el líquido amniótico como en una piscina de agua tibia? ¿O se extendería hasta los límites del cuerpo de su madre, que lo protegía? ¿Sería eso el mundo, lo que se extendía más allá del cuerpo de su madre? Su propio cuerpo, su madre y el mundo entero formaban, para él, una sola y completa unidad. Él era ellos y ellos eran él. Por esa razón aún hoy, cuando sumergimos nuestros cuerpos desnudos en el agua, en la bañera o en el mar, sentimos nuevamente las sensaciones primeras y confundimos nuestro cuerpo con el mundo entero. ¡Tierra madre! Y ello sucedía de esa forma porque los sentidos del niño aún no estaban totalmente activos. No podía ver porque sus ojos estaban cerrados. No sentía olores porque no había atmósfera en su pequeño mundo cerrado, y, sin aire, no podía respirar. No sentía gusto porque recibía el alimento a través del cordón umbilical y no de su propia boca y su lengua. Tenía pocas sensaciones táctiles porque su piel tocaba siempre el mismo líquido amniótico, siempre a la misma temperatura, y no tenía con qué comparar. En efecto, sabemos que toda sensación es una comparación: podemos entender un sonido porque somos capaces de escuchar el silencio; sentimos los perfumes porque somos capaces de reconocer el mal olor. La primera sensación más clara que el niño tuvo fue oír. Lig-Lig-Lé era estimulado concretamente por el oído. Captaba perfectamente bien ciertos ritmos continuos, algunos sonidos periódicos y algunos ruidos aleatorios. Los latidos cardíacos de sumadre y los de su propio corazón eran ritmos continuos, ritmos de base, que lo guiaban y le daban un soporte para integrar todos los demás ruidos y sonidos, así como en una orquesta el ritmo es esencial. Oía su sangre y la de su madre corriendo por sus venas como una música melodiosa, además de los inevitables ruidos gástricos y algunas voces provenientes del exterior. Sus primeras sensaciones fueron acústicas. Y, siendo tan importante la melodía, él era capaz de organizar los sonidos, orquestarlos. 


......................................... unos meses después, durante una mañana soleada, Xuá-Xuá se tumbó a orillas de un río y dio a luz a un niño. Desde lejos, Li-Peng la observaba, escondido detrás de un árbol, incapaz de hacer nada: ¡espectador amedrentado! ¡Era pura magia! Xuá-Xuá miraba a su bebé, sin comprender lo que había surgido de su interior. Aquel cuerpecito minúsculo, que se parecía al suyo, era sin duda una parte suya, que antes estaba dentro de ella y ahora estaba fuera. Madre e hijo eran la misma persona. La prueba concreta de esto era que aquel pequeño cuerpo -parte indisoluble de Xuá-Xuá- incesantemente quería volver a ella, juntar su cuerpo pequeño al cuerpo grande, chupar su seno para recrear el cordón umbilical. Pensándolo así, ella se calmaba: los dos eran ella misma, y ella era los dos. Desde lejos, Li-Peng observaba. Buen espectador. El bebé se desarrolló rápidamente: aprendió a andar solo, a comer otros alimentos, además de la leche de su madre. Se hizo más independiente. Algunas veces, el pequeño cuerpo ya no obedecía al gran cuerpo. Xuá-Xuá se sintió aterrorizada. Era como si ordenase a sus manos que rezasen, y ellas insistiesen en boxear. Como si ordenase a sus piernas que se cruzasen y se sentasen, y ellas insistiesen en andar y correr. Una verdadera rebelión de una pequeña parte de su cuerpo. Una parte pequeña, pero muy querida, muy amada y aguerrida. Ella miraba sus dos «yoes»: el ella-madre y el ella-niño. Los dos eran ella misma; pero la parte pequeña era desobediente, traviesa, malcriada. Detrás de su árbol, Li-Peng observaba el ella grande y el ella pequeña. Guardaba distancia, observando. Una noche, mientras Xuá-Xuá dormía, Li-Peng, curioso, observaba, pues no llegaba a entender la relación entre Xuá-Xuá y su hijo, y quería crear su propia relación con el niño. Cuando LigLig-Lé se despertó, Li-Peng intentó atraer su atención. Xuá-Xuá aún dormía cuando los dos (padre e hijo) se fueron, como buenos compañeros. Desde el principio Li-Peng supo perfectamente que él y Lig-Lig-Lé eran dos personas diferentes, pues no sabía que éste era su hijo (en definitiva, no veía ninguna relación de causalidad entre los juegos amorosos de la pareja y el nacimiento del bebé). Él era él, y el niño era otro. Enseñó a su hijo a cazar, a pescar, etc. Lig-Lig-Lé estaba feliz. Xuá-Xuá, por el contrario, se sintió desesperada cuando despertó y no vio el pequeño cuerpo a su lado. Lloraba cada vez más y con mayor sufrimiento, porque había perdido una parte muy amada de sí misma. Gritaba sin parar, entre valles y montañas, esperando que sus gritos fuesen oídos, pero Li-Peng y Lig-Lig-Lé estaban demasiado lejos para oírla y, cuando la oían, se alejaban más. 

No obstante, como pertenecían a la misma horda, Xuá-Xuá reencontró a ambos, padre e hijo, unos días más tarde. Intentó recuperar a su hijo, pero el pequeño cuerpo dijo no, porque ahora él estaba feliz con su padre, que le enseñaba cosas que su madre desconocía. Al oír el perentorio «¡No!», Xuá-Xuá se vio obligada a aceptar que aquel pequeño cuerpo, aun habiendo salido de su vientre, obra suya -¡él era ella!-, era también otra persona con sus propios deseos y voluntad. La negativa de Lig-Lig-Lé a obedecer a su madre la llevó a comprender que ellos eran dos, y no sólo uno. Ella no quería estar junto a Li-Peng; no obstante, ése era el deseo de Lig-Lig-Lé: cada uno había hecho su propia elección. 
Entonces había dos elecciones posibles, dos opiniones, dos sentimientos diferentes: es decir, dos personas, dos individuos. Ese reconocimiento obligó a Xuá-Xuá a mirarse a sí misma y a verse sólo como una mujer, una madre, una de los dos: la obligó a identificarse e identificar a los otros. ¿Quién era ella? ¿Quién era el hijo y quién era Li-Peng? ¿Dónde estaban y adonde iban? ¿Ycuándo? ¿Yahora? ¿Ymañana? ¿Ydespués? ¿Tendría ella otros hombres, al igual que Li-Peng había tenido otras mujeres? ¿Y serían todos tan predadores como Li-Peng? ¿Qué ocurriría si su vientre creciese otra vez? Xuá-Xuá buscaba respuestas. Se buscaba a sí misma, se miraba: ella y los demás, ella y ella misma; aquí y allá, hoy y mañana. Al perder a su hijo, Xuá-Xuá se encontró a sí misma y descubrió el teatro. ¡Fue entonces cuando se produjo el descubrimiento! Cuando Xuá-Xuá renunció a tener a su hijo totalmente para sí. Cuando aceptó que él era otro, otra persona.
 Ella se vio separándose de una parte de sí misma. En ese instante fue al mismo tiempo actriz y espectadora. Actuaba y se observaba: era dos personas en una sola -¡ella misma! Era espect-actriz. Del mismo modo que todos somos espect-adores. Descubriendo el teatro, el ser se descubre humano. El teatro es eso: ¡el arte de vernos a nosotros mismos, el arte de vernos viéndonos!


De Augusto Boal . TEATRO DEL OPRIMIDO Juegos para actores  y no actores